5 de mayo de 2017

CINE Y RELIGIÓN: EL BAÚL DE LA HERENCIA CRISTIANA

CINE Y RELIGIÓN: EL BAÚL DE LA HERENCIA CRISTIANA

Y dijo Nietzsche: “Dios ha muerto”. Y aclaró: “Nosotros lo hemos matado”. El filósofo alemán desarrolló en “La gaya ciencia” las ideas que Hegel y Dostoievski ya apuntaron sobre la necesidad de derribar el dios-instrumento construido en el epicentro de cualquier sociedad para controlar al individuo. Tras el derribo de los ídolos, el alcance de la consciencia universal es posible desde una perspectiva libre de miedos, dogmas y concepciones moralistas. Una vez la mujer (o el hombre) mata a Dios, queda liberada de los esquemas limitadores, lo que supone un triunfo y un fracaso a la vez: ahora se encuentra desamparada ante cualquier dilema moral y debe construir, de nuevo, la realidad.

Sin embargo, también es posible resucitar a Dios y suscribir la teoría de Nietzsche. La herencia cristiana, plagada de clichés y simbología, se convierte en un arcón valiosísimo lleno de recursos que permite, a través de la figura del mártir, por ejemplo, señalar diversos aspectos que anquilosan la sociedad actual. El imaginario colectivo, insertado mediante el folclore, funciona como aliado para asaltar y profanar templos paganos erigidos que se resisten a desplomarse.

La película O Ornitólogo, de João Pedro Rodrigues, aborda desde la ironía diversos temas controvertidos, a través de una dramaturgia plagada de personajes absurdos que contradicen el ideal de lo que representan: dos beatas chinas, puritanas y sádicas; un profeta mudo y homosexual; o un trío de amazonas, interactúan y posibilitan la transformación (y transfiguración) de su personaje principal; un ornitólogo que deja de observar para ser observado. El protagonista abandona, de manera accidental e involuntaria, su posición dominante, pues pasa de ser un hombre situado en la cima del reino animal a transformarse en un ser vulnerable, empequeñecido en mitad de un entorno salvaje. En O Ornitólogo no sólo asistimos a un repaso surrealista de la tradición cristiana: el director también representa otras religiones y ritos primitivos, aunando superstición y misticismo como partes de un todo.

De igual modo, Rester vertical, de Alain Guiraudie, sacrifica a su protagonista para profundizar en la figura paterna y su discriminación a lo largo de la historia. El realizador francés apuesta por un discurso más que irónico, sarcástico y brutal, con secuencias perturbadoras que convierten la película en un puñetazo a los prejuicios del espectador. Un ejemplo de ello es la escena en que Guiraudie encuadra el sexo de Marie, en un plano que hace referencia a El origen del mundo, del pintor Coubert. La siguiente escena es como una continuación de esta obra: asistimos al parto de Marie y al nacimiento del hijo que tiene con Leo, el protagonista. Guiraudie utiliza este momento significativo para ensalzar la figura de la mujer y recordar al espectador que ella es concebida como pieza fundamental, sacralizada, de la existencia de la humanidad. Sin embargo, poco después derriba su imagen de madre santa y perfecta, ya que Marie (María madre de Dios), rechaza a su hijo y lo abandona junto a su padre. En este momento el director pone sobre la mesa dos cuestiones: por un lado, el derecho de la madre a no querer a su hijo; y la capacidad del hombre de ejercer la paternidad en solitario. Las dudas que se generan en el espectador sobre si Leo quiere a su hijo (en la madre este amor se da por hecho) provocan un encuentro violento con los propios prejuicios. El director pone a sus personajes “como corderos en mitad de lobos” y acierta de lleno realizando un largometraje que, probablemente, hubiera fracasado desde la perspectiva del drama social.

Desde un discurso totalmente opuesto, y con intenciones muy diferentes a los largometrajes comentados, David Arratibel presenta Converso, un documental que el realizador utiliza como excusa para intentar comprender la conversión de su familia al cristianismo. Un asunto pendiente, muy personal, que Arratibel aborda desde un tono intimista y respetuoso, alejado de la ironía o la metáfora que caracterizan O Ornitólogo y Rester Vertical. En esta ocasión, la religión no es una herramienta que se utiliza para construir el relato, sino que se presenta como la cuestión principal.

Cabe mencionar también el conjunto de cortometrajes realizados por Velasco Broca y Julián Génisson incluidos en Ayudar al ojo humano, donde los títulos Nuevo Altar y Dioses Autonómicos también utilizan la religión para abordar desde el humor diversas cuestiones relacionadas con la actualidad en España.

Laura Carneros