27 de abril de 2016

JORNADAS PROFESIONALES D’A 2016: EL PÚBLICO ES UN MONSTRUO DE MIL CULOS

JORNADAS PROFESIONALES D’A 2016: EL PÚBLICO ES UN MONSTRUO DE MIL CULOS

¿Qué es el público? No hace mucho escuchaba que la palabra público carece de sentido si no va acompañada de un adjetivo que la complete. Hay grandes públicos, públicos minoritarios, público especializado, … pero poco o nada nos dice el concepto ‹‹público›› en sí mismo. La propia esencia del cine se traduce en la existencia de un mínimo tejido industrial y de unos espectadores que participen del evento social que es —aunque cada vez menos— el visionado de un film. En esta línea, el Festival Internacional de Cinema D’Autor de Barcelona organiza la Jornada Profesional que con el título ‘Nuevos Públicos’ analiza la evolución del espectador a lo largo de los últimos años, marcada por la irrupción de internet y los nuevos modelos de negocio ligados a este. Compuesta por distintas ponencias que redundan en esa concepción del público dependiente — Público Creador, Público Espectador, Público Comunidad, etc.—, esta actividad paralela del Cinema D’Autor configura un espacio de encuentro entre profesionales de la industria para reflexionar y debatir en torno a esa figura históricamente pasiva: el público.

Iniciaba así la Jornada Profesional ‘Nuevos Públicos’ una dinámica e interesante ponencia a cargo de Heather Maitland —miembro del Centro de Políticas Culturales de la Universidad de Warwick— y finalizaba tras la participación de figuras clave tales como Andrés Hispano (CCCB), Jonàs Sala (Verkami), Nacho Cerdà (Phenomena Experiencie), Ramiro Ledo (Numax), José Luis Cienfuegos (director del Festival de Cine Europeo de Sevilla), Víctor Iriarte (Tabakalera) o Ricard Robles (Sónar). La mayor parte de las iniciativas y espacios presentados en estas jornadas de alguna forma plantean un empoderamiento y especial protagonismo del público en los procesos de construcción de un film. Desde la producción (crowdfunding) a las experiencias emocionales ampliadas en la exhibición, el objetivo es repensarse, proponiendo nuevas formas de atraer —en ese concepto de mayoría como la mayor de las minorías— a las distintas audiencias culturales que están interesadas en ese cine más al margen. Si por algo destacan las distintas sesiones de esta Jornada Profesional es por la diversidad de puntos de vista y opiniones entre los distintos ponentes, dándose así una lógica discursiva imprescindible en espacios de este tipo. De las posibilidades que las ‹‹nuevas›› tecnologías ofrecen a cómo todos esos elementos del cine expandido revierten en un adormecimiento de la mirada con base en ese estreno-espectáculo —planteándose en último termino como nuevas fantasmagorías—, la actitud con la que normalmente se tratan estos aspectos (demasiadas veces desde una mirada positivista) deja paso al pensamiento crítico y la sospecha hacia los defectos —y también virtudes— de ese determinismo tecnológico que define todos los aspectos de nuestra vida, también el consumo de cine.

Quizás lleguemos un poco tarde para definir al público independientemente de su adjetivación, en la medida en la que las distancias entre público y creador son más cortas. Con todo, iniciativas de este tipo que invitan al desarrollo de nuevas estructuras industriales por parte de agentes culturales conectados a una idiosincrasia actualizada y más afín a los nuevos tiempos siempre son necesarias.

Cristian J. Ceballos